Ethan me soltó las manos y
pude abrir la puerta, entramos a casa
-Espera, voy a cambiarme. -Y
subí corriendo a mi habitación, me puse un pantalón de chándal corto y una
camiseta de tirantas. Baje las escaleras y lo vi al final de ellas sentado con
la cabeza agachada entre las manos.
-Ey ¿Qué pasa? –dije poniéndole
una mano en el hombro, él puso una mano sobre la mía. Se sentía bien.
-Nada, solo pensaba. –se
levanto aun agarrando mi mano, se dio la vuelta y me miro. Yo termine de bajar
las escaleras.
-Emm… ¿tienes hambre? –dijo y
yo respondi algo nerviosa por el tacto de su mano. -Bueno, un poco. –tiro de mi
hasta la cocina, me sentó en una silla y fue directo a preparar algo.
-Yo puedo hacerme algo sola
–dije levantándome. Pero él llego rápido a mi y me sentó.
-No, tú descansa, déjame a mi
hacer algo.
Yo lo observaba moverse
rápido por la cocina, de un parpadeo al otro ya tenia la cocina echa un
desastre, en el siguiente parpadeo ya no estaba, me puse a mirar para todos
lados y lo vi en el salón junto al equipo de música, cogió un disco y lo puso.
Tras unos segundo sonando dijimos los dos a la vez “Laura Pausini”.
Se dio la vuelta y me miro y
yo lo mire a el.
-Tuve el presentimiento que
te gustaría, es una de mis cantantes favoritas.
-También es de las mías…
-Se que prefieres una buena música
a un programa de televisión.
-¿Cómo sabes tu eso? –dije acercándome
a el sin darme cuenta.
El se acerco a mi me cogió
una mano y me miro –se mas cosas de ti de las que te imaginas… -dijo dándome un
beso en la mejilla y volviendo rápidamente a la cocina.
Yo me quede allí parada con
la mano sobre la mejilla besada, confundida, asustada… pero sobre todo, feliz.
Por fin en mucho tiempo sentía algo que no fuera soledad y tristeza.
Me gire hacia la cocina a
observarlo sentada en una silla. El sin dejar de cocinar me dijo –yo también te
observo mucho, Cloe.
Eso me hizo sentir un poco
nerviosa, ¿Cuánto tiempo? ¿Qué ha visto? ¿Qué piensa? Pero lo mas extraño es
que no me molestaba.
Acabo la comida, pollo y
patatas asadas, una de mis comidas preferidas, que ni me acordaba ya, hacia
tanto que no la comía.
-Espero que te guste –dijo
con una de esas sonrisas suyas que me derrite.
-Es una de mis comidas
favoritas, ¿Cómo lo sabias?
-Como te dije, te observo
desde hace tiempo, ahora come.
Tras comer recogimos todo
juntos, mientras se seguía escuchando a nuestra cantante. Terminamos y fuimos
al salón.
-Tengo que hacer deberes y
luego si quieres hablamos…
-Puedo ayudarte si quieres
–dijo con otra de sus sonrisas.
-Bueno… voy a por mis cosas.
-Te acompaño.
-Puedo ir sola.
-No quiero perderte de vista
ni un segundo.
Eso me dejo sin palabras y cedí.
Subimos las escaleras hacia mi habitación, cogí mi mochila y el me seguía, miro
hacia la cama y vio mi cajita de música en la mesita.
-Que bonita –dijo mientras la
cogía.
Yo tan rápida que no se ni
como llegue en menos de un segundo y se la quite de las manos –no la toques, podría
romperse, es muy antigua la tengo desde hace mucho ni recuerdo de quien es.
El me miraba como si
entendiera lo que significaba para mi.
-¿Y no guardas nada dentro?
-Ahora que me fijo, nunca la
e abierto… -la abrí y dentro había algo escrito en la tapa, y un collar.
“A nuestra princesita
favorita, Cloui. Mama y Papa.”
Cogí el collar y lo abrí, dentro había una foto de un hombre y una mujer
con una niña en medio, sonrientes y felices. Pero esas caras me eran
familiares.
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